Y es coherente. Antes, nuestro hogar era un espacio exclusivo de descanso y privacidad. Ahora es oficina, refugio, lugar de encuentro y, en muchos casos, escenario principal de nuestra rutina diaria.
Hace unos días, uno de los vecinos me llamó porque va a embarcarse en una reforma importante en su piso. El edificio tiene ya más de 50 años y, al revisar la instalación eléctrica, se encontró con un ...